Hectáreas alrededor de Jabalquinto. Fincas distintas, una misma forma de entender el campo.

Fincas distintas, una misma forma de cuidarlas

Nuestro olivar está formado por fincas repartidas alrededor de Jabalquinto. Cada una tiene su propia historia, su ubicación, su edad y una forma distinta de responder a cada campaña.

Algunas proceden del olivar tradicional que ha acompañado a la familia durante décadas. Otras se han transformado con nuevas plantaciones, marcos más intensivos y sistemas de riego que permiten gestionar mejor cada parcela.

Esa diversidad es precisamente la que nos permite observar, comparar y decidir cada año qué finca reúne las mejores condiciones para representar la cosecha.

Picual

La variedad Picual forma parte del paisaje de Jabalquinto y de la historia de nuestras fincas.

Es una variedad muy ligada a esta zona de Jaén, resistente y con una personalidad muy marcada. Cada parcela la expresa de una forma distinta según su suelo, orientación, edad, marco de plantación y evolución de la campaña.

Por eso no buscamos que todas las fincas produzcan exactamente lo mismo. Observamos cómo responde cada una y dejamos que sea la propia campaña la que nos indique dónde está el fruto que queremos embotellar.

El riego y la transformación del olivar

Con los años, mi padre fue transformando muchas de las fincas para hacerlas más eficientes y prepararlas mejor para cada campaña.

Extendió el riego a prácticamente todo el olivar, renovó plantaciones y fue incorporando sistemas que permitían gestionar cada parcela con más precisión.

En varias fincas introdujo también energía solar fotovoltaica para alimentar parte de los sistemas de riego, reduciendo el consumo energético y mejorando la eficiencia de la explotación.

Para él, mejorar el campo no significaba cambiarlo todo, sino entender dónde tenía sentido invertir y dejar cada finca mejor preparada para el futuro.

Jabalquinto

Nuestras fincas están repartidas alrededor de Jabalquinto, en la campiña de Jaén.

Es un paisaje de olivar continuo, de veranos largos, inviernos secos y campañas que cambian cada año. Aquí hemos aprendido que cada parcela responde de una manera distinta y que el campo obliga a observar antes de decidir.

Jabalquinto no es solo el origen de nuestro aceite. Es el lugar donde están nuestras fincas, nuestra historia y la forma en la que hemos aprendido a entender el olivar.

Tradición y evolución

En nuestras fincas conviven olivares tradicionales con plantaciones más recientes.

Algunas parcelas conservan árboles de varias décadas, con marcos amplios y una forma de cultivo que ha acompañado a la familia durante generaciones. Otras se han ido renovando con nuevas plantaciones y marcos más intensivos, adaptados a una gestión más eficiente del agua, la maquinaria y el trabajo en campo.

No entendemos esa evolución como una ruptura con lo anterior, sino como una manera de continuar mejorando el olivar y prepararlo para las siguientes generaciones.

Cada campaña empieza aquí

Antes de hablar de una botella, hay una finca, una campaña y muchas decisiones tomadas en el campo.

Cada año observamos cómo evoluciona el olivar, comparamos parcelas y esperamos hasta tener suficiente información para decidir qué origen representa mejor esa cosecha.

De ahí nace cada edición de Pedro Cabrera.

Porque el origen no se inventa. Se elige. Cada año.