Cómo catar un aceite de oliva virgen extra en casa.

No hace falta ser catador profesional para saber si un aceite de oliva virgen extra está bien. Con una copa pequeña, unos minutos y algo de atención, puedes reconocer lo esencial. Así lo hacemos en casa.

Qué necesitas

Un vaso pequeño de cristal o una copa (mejor si es oscura o poco transparente), un poco de aceite a temperatura ambiente y una tostada o un trozo de manzana para neutralizar el paladar entre muestras.

1. Calienta y huele

Vierte un chorrito en el vaso, cúbrelo con la palma de la otra mano y sostenlo un minuto: el calor de la mano libera los aromas. Destapa y huele con calma. Un buen aceite recuerda a fruta fresca, hierba recién cortada, hoja de olivo o tomate verde. Es lo que llamamos frutado.

2. Prueba con aire

Toma un pequeño sorbo y aspira un poco de aire por la boca, como si sorbieras, para que el aceite se reparta por toda la lengua. Traga despacio y fíjate en el recorrido.

3. Busca tres sensaciones

  • Frutado: la intensidad del aroma a fruta o hierba fresca.
  • Amargo: se nota en la parte trasera de la lengua. No es un defecto: es característico de los aceites de fruto verde.
  • Picante: una sensación en la garganta, a veces con una pequeña tos. También es una señal de frescura.

Lo que no debe aparecer

Si notas olor a rancio (como a frutos secos viejos), a humedad, a vinagre o a moho, el aceite tiene defectos. Un aceite virgen extra debe estar limpio de cualquiera de ellos.

Y después, a la mesa

Cuando conoces cómo es tu aceite, lo usas mejor: más intenso para tostadas, tomate o verduras, más suave para pescados. Si quieres probar una selección de cosecha temprana de Picual, puedes ver la edición de esta campaña.